Flujos de trabajo
De un guion a un presentador que habla: primero la voz, después el lip-sync
Convertir un guion en presentador son dos generaciones: un modelo de voz lee el texto y un modelo de lip-sync pone ese audio en una cara. El paso de la voz es barato como para repetirlo diez veces; el de la cara no. Este es el orden que ahorra créditos, con cifras medidas.

